Testimonio

default image

¡Este camarero infiltrado ha sido la bomba! Los invitados estaban sorprendidos, comentando lo tonto que parecía, aunque también es verdad que otros sentían pena por todos los errores que cometía y se lo perdonaban, por los gracioso que era. ¡Todo un acierto!

Eduadro - Madrid 30/09/2015