Cómo disfrutar de las fiestas de Navidad sin estrés.

¿Quieres disfrutar al máximo de las fiestas de Navidad sin estrés? Predisponte a lograrlo, con estos sencillos puntos.

Ya lo sabemos, cuando se trata de celebrar, las carcajadas y el ambiente más acogedor son de importancia básica. ¡Y la navidad es para celebrar al máximo! Los médicos y psicólogos nos recuerdan que reir es cosa seria. Tenemos que proponernos reir al menos diez minutos cada día. La risa, entre otras cosas agradables, nos predispone hacia la convivencia positiva. Nos mueve a ver el lado más agradable de la existencia y hace más llevara las situaciones incómodas o estresantes, como el estar sin trabajo o los problemas cotidianos. Si quieres disfrutar al máximo de unas fiestas de Navidad sin estrés, tedrás que reir más, o mejor, predisponer tu cuerpo y tu cerebro a la alegría y el optimismo. ¿Que no es fácil lograrlo? Después de leer estos puntos básicos y reconfortantes verás que es más sencillo de alcanzar de lo que parece.

Punto Uno. ¡No te sientas obligados a soportar a gente complicada.

Las fiestas son fechas inmersas también en el tiempo. ¡Y el tiempo es oro! Esa máxima nos la sabemos todos, pero valorar el tiempo personal es algo que no todos sabemos hacer como es debido. Para disfrutar cada momento, conviene no complicarse la existencia haciendo cosas que no queremos. ¡Las Navidades no son excusas para reunirte con gente que no soportas! Muy al contrario. Como cualquier celebración, una comidad o cena de Navidad se realiza para estar a gusto, para agradecer a la vida sus placeres y a la gente que realmente amamos que sea parte de nuestra vida. Dile no a las relaciones tóxicas y sí a estar con la gente que valoras. ¡Y que se detenga la rueda de sentirse obligados a soportar a la gente que prefieres ver… sólo de lejos!

Punto Dos. Colabora en la creación de ambientes acogedores y relajados. Y sé agradecido con tus anfitriones.

Hay personas que piensan que, para disfrutar de una celebración, con llegar y hacer acto de presencia basta. ¡No es así! Hay que ser agradecidos con quienes nos invitan a su casa. Llevarles un detalle que valoren, un presente que sabes va a encantarles, es algo que no olvidarán. Por otro lado, si contribuyes a la organización del evento, mejor aún. ¿Hacen falta bebidas? ¿hay que llevar algún plato? ¿Has contratado una sorpresa especial para ese momento? Recuerda que dar alegrías es clave en estas fechas.

“Ante todo, quiero que las cosas salgan bien porque me ahorro momentos desagradables para m´mismo y disfruto el presente. Al final, siento que tengo el control de mis actos y valoro mi tiempo y el de otros”.

Olivier Rodriguez.

Punto Tres. No bebes o comas más de la cuenta.

Disfrutar. Compartir. Comunicarse. Son elementos prioritarios a la hora de disfrutar las fiestas y, cuando nos olvidamos de ellos, también podemos descontrolarnos. Si beber cuatro copas, por ejemplo, hace que dejes de comunicarte con fluidez y te pongas pesado/a, demasiado triste o fuera de tono, sé conciente de ello y bebe sólo dos copas. Bebe y come con moderación, poco a poco. Disfruta la compañía, las risas y aprovecha el tiempo para conocer mejor a quienes comparten contigo esa velada especial.

Punto Cuatro: Asegúrate de que será inolvidable (y agradable de recordar).

Echemos un vistazo el punto Uno: Valorar el tiempo y no sentirse obligado a participar. Eso implica que deseas que tu celebración sea recordada como la mejor, ya que estás haciendo acto de presencia, por eso, poner de tu parte es fundamental. No sólo lo haces por ti, sino también por quienes te rodean, ya que en sus mentes, estos momentos de fiesta y compañía quedarán recogidos como instantes valiosos y tu contribución, más aún. Aun así, yo creo que un toque de sano egoísmo nunca viene mal, sobe todo a la hora de buscar el compromiso con uno mismo: “Ante todo, quiero que las cosas salgan bien porque me ahorro momentos desagradables para mí mismo y disfruto el presente. Al final, siento que tengo el control de mis actos y valoro mi tiempo y el de los demás“.